Estas semanas estuve como aturdida, acelerada, y realmente no sabía a donde ir ni que decir.
Mi corazón estaba angustiado y parecia tenía los ojos vendados, porque no podía ver.
Estuve pasando momentos dificiles pero de esos que te hacen pensar mucho y escudriñarse uno mismo en su interior. Y me Di cuenta que estaba algo mal en mi, de a poco me estaba apagando y enfriando aunque no lo parecía, sí había rastros de ello.
*Suele pasar que parece que una persona esta muy bien por fuera, pero muchas veces esta gritando en su interior por ayuda*
Yo no queria decirle a nadie acerca de esto, porque solia pensar que nadie me entenderia, aunque si le pedia a gritos a Dios que me salvara.
Ahí en medio de la desesperación apareció Jesús a través de una palabra que dió un pastor. Desde el comienzo hasta lo último estuvo hablandome.
Habló acerca de David, cuando venció a Goliat. Que aunque nadie daba nada por él, siempre confío en que Dios no lo dejaría avergonzado. Le pusieron la armadura pero le quedaba tan grande que no podía moverse, se la quitó y fue a buscar piedras y teniendo su honda lo enfrentó.
Imagínate estar en frente de TU gigante con tan sólo unas pocas piedras y una honda, preparado para la batalla, puesto firme en frente de ese Goliat que te quiere hacer daño. Creo que si estas confiando en que Dios esta ahí con vos, lo vencerás.
"Dios te estuvo preparando todo este tiempo para la batalla. Cada cosa que pasaste era una piedra que sumabas y aún tienes piedras para vencer a tu gigante y cortarle la cabeza." Esas palabras tocaron mi corazón y no pude contener las lágrimas.
Quiero decirte que así como Dios me habló a mi, hoy el también te habla a vos y te dice que aún tienes piedras para luchar y cortar la cabeza de ese gigante que sigue queriendo verte en el suelo y derrumbarte por completo. Sigue confiando en Dios, no es casualidad que estés leyendo esto hoy, sino que en Dios existe el Propósito.
Este es tu tiempo, el tiempo en que te levantes, vensas a tu gigante y le cortes la cabeza.
Mi corazón estaba angustiado y parecia tenía los ojos vendados, porque no podía ver.
Estuve pasando momentos dificiles pero de esos que te hacen pensar mucho y escudriñarse uno mismo en su interior. Y me Di cuenta que estaba algo mal en mi, de a poco me estaba apagando y enfriando aunque no lo parecía, sí había rastros de ello.
*Suele pasar que parece que una persona esta muy bien por fuera, pero muchas veces esta gritando en su interior por ayuda*
Yo no queria decirle a nadie acerca de esto, porque solia pensar que nadie me entenderia, aunque si le pedia a gritos a Dios que me salvara.
Ahí en medio de la desesperación apareció Jesús a través de una palabra que dió un pastor. Desde el comienzo hasta lo último estuvo hablandome.
Habló acerca de David, cuando venció a Goliat. Que aunque nadie daba nada por él, siempre confío en que Dios no lo dejaría avergonzado. Le pusieron la armadura pero le quedaba tan grande que no podía moverse, se la quitó y fue a buscar piedras y teniendo su honda lo enfrentó.
Imagínate estar en frente de TU gigante con tan sólo unas pocas piedras y una honda, preparado para la batalla, puesto firme en frente de ese Goliat que te quiere hacer daño. Creo que si estas confiando en que Dios esta ahí con vos, lo vencerás.
"Dios te estuvo preparando todo este tiempo para la batalla. Cada cosa que pasaste era una piedra que sumabas y aún tienes piedras para vencer a tu gigante y cortarle la cabeza." Esas palabras tocaron mi corazón y no pude contener las lágrimas.
Quiero decirte que así como Dios me habló a mi, hoy el también te habla a vos y te dice que aún tienes piedras para luchar y cortar la cabeza de ese gigante que sigue queriendo verte en el suelo y derrumbarte por completo. Sigue confiando en Dios, no es casualidad que estés leyendo esto hoy, sino que en Dios existe el Propósito.
Este es tu tiempo, el tiempo en que te levantes, vensas a tu gigante y le cortes la cabeza.
